Publicidad:
La Coctelera

Álmàr

Llegué hasta aquí con una caja de mudanza en la que metí palabras, imágenes, música y muchos amigos...

6 Junio 2009

Cristal

Cuando eres tan transparente corres el riesgo de que alguien se estrelle contra tí, rompiéndote en mil pedazos.

servido por Marilia 5 comentarios compártelo

30 Mayo 2009

Si vuelves

La última vez que escribí hablaba de amores suspendidos en el aire...

Hace unos meses di a través de internet, no debería decir por casualidad aunque ésta influyese, porque yo misma lo provoqué, con un antiguo amor. El que diría que fue mi primer amor. La primera persona que en aquella tierna edad de 17 años me llegó a quitar el sueño, a la que dediqué tantas letras de ingenuos versos, esa persona con la que podría haber tenido una gran historia de amor si no hubiésemos sido tan jóvenes, y no hubiésemos vivido tan lejos, y además no hubiese mediado mi madre entre ambos...

 

Creo que cuando le vi fue eso que llaman amor a primera vista. Debo creer en ello porque lo he sentido, aunque para mí resulta a la vez una contradicción, porque las cosas que me conquistan realmente no son las que se cuelan a través de los ojos. Pero en este caso, además de aquellos ojazos azules y esos sensuales labios, resultó que nos reíamos mucho juntos, que teníamos gran complicidad, que nos entendíamos bien... Tanto... que creo que llegó a asustarse, y que por ese motivo, por ese miedo, un día desapareció, así, sin más. Obviamente, quien desaparece no quieren que le busquen, por lo que no quise importunar con preguntas que quedaron sin respuesta, y yo me quedé con mis ganas.

 

Un día, un año después de nuestro primer encuentro, se presentó por sorpresa en mi casa. Y así, sin más, tal como había desaparecido, sin una llamada previa, ni haber dado señales de vida en todo ese tiempo, llamó un día cualquiera a mi puerta. Era casi media noche, casualmente mi madre había salido de viaje y gracias a eso pude salir a dar una vuelta, puesto que mis horarios eran muy restringidos por aquel entonces y aquella era más bien para mí una hora de llegada que de salida.

 

No sé si pregunté o no quise hacerlo y preferí eludir la pregunta de qué había pasado en ese tiempo y porqué se fue asi. Era raro, como si no hubiese pasado nada. Nos caminamos toda la ciudad, tomamos algo aquí y allá, charlamos mucho, nos dimos cuenta que a pesar de todo ese tiempo y esa marcha súbita seguía viva la misma complicidad... Pero yo recelaba de quien se había marchado sin despedirse, y a la vez me moría de ganas de volver a besar aquellos labios, y a la vez no le quería dar el gusto de salirse con la suya cuando no lo había merecido. La noche se hizo larga, él me buscaba, yo me escabullía, una y otra vez... y al final sucumbí. La atracción era mucho más fuerte que todo eso, y yo de dignidad, de orgullo, por desgracia he entendido siempre poco.

 

Desde aquel día todo volvió a ir estupendamente, la verdad es que fueron días felices, y conseguíamos vernos más de lo que hubiese imaginado para la distancia que nos separaba, y la poca independencia de la que podíamos disfrutar por aquel entonces.

 

Pero nada dura para siempre... Una llamada a mi casa desencadenó todo. Ojalá hubiesen existido los móviles en aquella época. Bueno, existían, pero era un objeto casi de lujo.

Mi madre respondió al teléfono, e intentando protegerme empezó a aplicarle el tercer grado para saber de qué palo iba; el chaval en cuestión se acojonó (en descargo digo que yo también lo hubiese hecho en similares circunstancias), y salió huyendo. Fue la última llamada que tuve. A mí no me dijo nada. Sólo volvió a dejar que el silencio fuese quien hiciese de despedida, y eso sí que no se lo perdoné.

 

Ahí fue cuando me empecé a dar cuenta de que odiaba esa actitud de no tener el valor suficiente para hablar las cosas, para decir "adios". Ser asertivos. A veces las palabras no son la solución, o no sólo ellas, pero sin hablar tampoco hay camino que se pueda seguir, porque lo que no se habla queda como una herida latente. Las verdades duelen, pero es necesario que sean oídas para pasar página. Al menos pude aprender eso de esta historiam, y de alguna otra que siguió después en las que no tuvieron valor para decir las cosas a la cara, ni siquiera un adios.

 

Aquella historia dolió. Por demasiado tiempo, más de lo que yo hubiese imaginado. Ha sido una persona que de un modo u otro, aunque fuera en forma de recuerdo, ha estado presente en mi vida. Y nunca dejé de preguntarme qué sería de él, dónde andaría, y todas esas cosas que piensas sobre aquellas personas que de algún modo u otro fueron importantes en tu vida y ya no están.

 

Eso fue hace unos 12-13 años. Y 12-13 años después, enredando en internet, di con él. No estaba segura de que fuese esa persona, sólo había un nombre y el primer apellido. Pero probé suerte al entablar contacto y era él. Se alegró de reecontrarme. Y recuperamos el contacto a través de las letras. Como cualquier otro reencuentro después de tantos años, ha sido algo curioso y bonito, aunque estuviera desprovisto de los sentimientos de entonces.

 

Casualmente tenía que viajar a su ciudad al poco tiempo, y pensamos que sería una buena idea volver a vernos, saber cómo habíamos cambiado nosotros, nuestras vidas, desde entonces, matar la curiosidad, y contestar tantas preguntas que entonces quedaron en el aire. Reconozco que tenía muchas ganas.

 

Supongo que hay cosas que no cambian, que cuando las cosas funcionan es porque hay algo en el fondo que hace que funcionen; al igual que lo que desde un principio va mal , difícil será encontrarle solución.

Hay cosas que no cambian... pero sí las circunstancias, y las mías no daban pie a una tercera oportunidad, ni yo en estas circunstancias se la hubiese dado.

 

Debo confesar mi puntito de maldad. Cuando le encontré deseé que al volver a vernos se despertaran por su parte aquellos antiguos sentimientos, aunque yo en mi vida actual no iba a permitir que surgieran en mí, y que ojalá se diese cuenta de que había perdido la oportunidad de estar con alguien que hubiese intentado hacerle feliz, y quizás hasta lo hubiese conseguido. Pero no soy tan cruel, y después de fantasear con la idea, no me atreví a llevar ningún plan a la práctica que no fuese ser yo misma, dejar fluir lo que nos saliese de dentro, saber de él y de su vida hasta entonces, y saber además las respuestas de las preguntas que me hice tras su marcha; quizás también un poco echarle en cara que se fuese sin despedir, que lo entendiese, que me entendiese. No es rencor, sólo resolver dudas para cerrar por siempre heridas. Sólo quería hacerle saber que me hizo daño, y que me marcó. Aunque creo que él ya lo intuía y no le era indiferente.

 

Y aunque no llegué a poner a cabo ningún plan, trece años después he podido escuchar de su boca palabras que no sabe cuánto hubiese deseado haber oído entonces. Aun sin hacer nada para buscarlo, resurgieron sentimientos, incluso más intensos, por la atracción que le causaba una persona a la que el tiempo ha hecho madurar, al menos algo, porque también se ha dado cuenta de que sigo llena de sueños y sin posar los pies en el suelo más de lo necesario... Y se ha dado cuenta de que yo podría haberle hecho feliz. Aunque, ahora, no sé si la persona que es él hoy día, podría haberme hecho feliz a mí...

 

Pero siempre nos quedará una bonita amistad, y creo en ella, creo que es posible y que estamos en el camino.

 

Todo este tostón de historia que he soltado viene a cuento de algo que siempre he pensado. Siempre creí que cuando deseas algo con todas tus fuerzas se cumplen tus deseos. Creer en algo, tener fe en que llegará, hace que lo estés rozando con la punta de los dedos. Y quizás estos deseos siempre se cumplen, pero quizás, a menudo, no sepan elegir la fecha correcta en que deben hacerlo.

 

Cuidado con lo que deseas, porque se podría hacer realidad...

servido por Marilia 8 comentarios compártelo

13 Mayo 2009

Si te vas

"...y yo como siempre quizás
llegué tarde. Seguiré cerrando bares
y recuerdos. No aprenderé nunca a retirarme
a tiempo. Dormiré en la calle,
besaré otros fuegos..."

Ismael Serrano

 

He recordado una historia de amores suspendidos en el aire y en el tiempo que quizás cuente en otro momento...

servido por Marilia 3 comentarios compártelo

12 Mayo 2009

Buceando entre letras

Incitada por un amigo coctelero para que buscase algo con motivo del libro que conmemorará los cuatro de este portal, hoy me he visto obligada a hacer un repaso de mi vida bloguera. Ha sido una experiencia intensa volver a recordar todo aquello que salió de mí, y hasta diría que hay que estar preparado para desenterrar tanto que quedó bajo letras lejanas y ya perdidas en el recuerdo.

Este blog acaba de cumplir dos años y no estuve con él para celebrarlo; sumado al tiempo que dediqué al anterior blog, me faltan días para cumplir tres años de bloguera, algo que me nació casi de manera accidental, sin saber qué objetivo tendría escribir aquí. Así que he acompañado a La Coctelera en buena parte de su tiempo. Me siento feliz y orgullosa por ello.

En este repaso del blog, y del que escribí antes de mudarme hasta aquí, me ha asaltado la nostalgia. Tantas palabras, tantas imágenes, tantas canciones, tantos amigos que pasaron y quedaron... Que me ha hecho sentir y pensar. Éste lugar me ha dado mucho en todo este tiempo, y no merece que lo trate con la indiferencia que está recibiendo últimamente por mi parte. Tengo mis razones, pero puede que sean sólo excusas, puesto que siempre, tuviese lo que tuviese que hacer, siempre encontré hueco para esta pequeña criatura que nació de mí, y que vosotros ayudásteis a crecer.

Y aquí estoy, intentando buscar arrancarme tantas cosas que podría contar, buscando bonitas palabras con las que hacerlo, y pidiéndole perdón a este pequeño ser si alguna vez se sintió abandonado, que no era mi intención, que siempre has estado ahí, que ahí seguirás estando siempre, aunque no venga a verte tan a menudo. Al fin y al cabo la verdadera amistad es así, da igual el tiempo que pase, que las cosas no cambian, parece que nos hubiésemos visto el día anterior.

Seguiré buceando por si encuentro algo digno de ser publicado, sin saber qué pudiera llegar a alcanzar tal honor, ni si yo tuviera algo de eso entre mis letras, sin saber qué poder entregar para que otros consideren que mereciera ser leído más allá de este lugar que es mi humilde rincón. Y os animo a que vosotros hagáis lo mismo, que si os leo es porque sé que tenéis mucho que ofrecer, a mí y al mundo.

servido por Marilia 8 comentarios compártelo

26 Marzo 2009

(Paréntesis)

Me he creado nuevas rutinas que no me dan tiempo a pensar, a sentir, que no me dan tiempo simplemente, aun teniendo todo el del mundo...

Aunque quizás debiera dejar de confundir tiempo con ganas, o con voluntad...

Tags: tiempo

servido por Marilia 9 comentarios compártelo

18 Marzo 2009

Calor

servido por Marilia 9 comentarios compártelo

17 Marzo 2009

Mi lista negra

Pilar Rubio


Edurne


Carolina Cerezuela


Eva González


Kira Mirò


Mar Saura


Berta Collado


Natalia Verbeke


Monica Bellucci


Nuria Roca

 

Patricia Vico

 

Tira Banks

 

Sonia Ferrer

 

Leire (La Oreja Van Gogh)

 

Beyoncè

Y seguro que alguna más que me dejo en el tintero... Pero sobre todo Pilar Rubio.

Por culpa de todas ellas dejo de ser momentáneamente, cuando aparecen por la tele, la reina de mi casa

Aunque claro, si yo fuera hombre seguramente también preferiría mirar la tele...

Tampoco puedo con las cubanas (no sé si hago bien hablando en plural, pero por extensión). Aunque eso ya es otro tema personal...

Eah, ya me salió un post pa deprimirse del tó (los hombres pensarán totalmente lo contrario, ejeje)

servido por Marilia 13 comentarios compártelo

13 Marzo 2009

Violencia en el ámbito sanitario

Hoy hemos hecho una parada de 5 minutos en señal de protesta y repulsa contra el asesinato de una compañera, que, aunque no trabajara conmigo en el mismo centro, es compañera. Tuvo la mala suerte de "cometer el delito", como yo estoy haciendo ahora mismo, de estar de guardia. Porque, para más agravio, ni ella misma era el motivo del enfado de aquel energúmeno desalmado que decidió descargar su cabreo a golpe de disparo.

 

Esta es sólo la gota que colma el vaso de un gran problema, la violencia, tanto física como verbal, a la que se encuentran sometidos a menudo los sanitarios por parte de un sector de los usuarios que deciden volcar sus frustraciones en el profesional que les atiende. Hay sectores que son especialmente vulnerables ante tales agresiones, y nosotros somos uno de ellos. Hago extensible esta queja a todos esos trabajadores que sé que están en circunstancias similares, aunque sus puestos de trabajo no tengan relación alguna con el mío.

 

Hay algunos usuarios del sistema sanitario que se quejan del mal trato recibido, que sí, que los habrá como en todos lados gente con malos modales y/o pocas ganas de trabajar, pero nunca, nunca, podrá ser justificada una agresión. Y esos mismos que se quejan del mal trato quisiera que viesen lo que tenemos que aguantar nosotros, que como "el cliente siempre lleva la razón" no contamos con atención al paciente, no tenemos hojas de reclamaciones para quejarnos de la mala educación de algunos usuarios, no estamos los sufientemente protegidos ante el abuso de poder que se le da al cliente mientras que nosotros tenemos que tragar carros y carretas. Porque estamos indefensos; ante las agresiones y  casi casi legalmente al sufrirlas. No se denuncia ni la mínima parte de lo que denuncia el usuario. Y no debería ser así, ni yo ni nadie tenemos por qué aguantar cosas que no son justas.

 

Para mí la buena educación es algo fundamental a la hora del trato laboral. Nunca he levantado una voz, nunca he perdido el respeto, mucho menos insultado así que imagina levantar una mano, siempre he tratado de agradar, y siempre intento reservar una sonrisa intentando mejorar, si está en mi mano, un poco más el día a alguien. Los que me conocen saben que simplemente soy así, y me nace actuar así. Y a pesar de ello, aunque afortunadamente son contadas las ocasiones, más aun comparándome con otros compañeros, no siempre he recibido a cambio el mismo trato. Me he llegado a sentir vejada, me han insultado, he acabado incluso llorando tras una discusión en el que sólo recibia gritos e insultos sólo por no acontentar a quien lo solicitaba tal como lo solicitaba, todo ésto siempre sin perder la compostura por mi parte, intentando mediar con buenas palabras y adecuado tono de voz. Pero el que de educación no entiende, no entiende tampoco de ser tratado educadamente.

Me han llegado a amenazar con una mano en alto, y por suerte no recibí agresión física. Quién me lo iba a decir a mí, que nunca se me ha pasado siquiera por la mente tratar ni mínimamente como todo lo que acabo de relatar que me han hecho a mí alguna vez.

 

Y aun así tuve suerte. Porque hay quien ya no está para poder quejarse de ello.

 

Mª Eugenia Moreno tenía la ilusión, como todo el que opta por trabajar en ésto, de ayudar a los demás. Alguien que no lo entendió así decidió arrebatársela junto a su vida. Pero quiero recordar que todos, a diario, y en diferente medida, somos la Doctora Moreno. Y esto no se puede consentir.

Y que perfectamente también podría haber sido yo...

Mª Eugenia, estoy contigo, aunque tú ya no estés con nosotros. Todos somos Mª Eugenia.

servido por Marilia 6 comentarios compártelo


Sobre mí

No preguntes... Sólo escucha el rumor de las olas... Y que cada uno piense lo que quiera. "Sobre una mesa, botellas vacías, qué sano es arrancarte esa risa. Y ahora cambiemos el mundo, amigo, que tú ya has cambiado el mío..." (Ismael Serrano) Música, viajar, conocer, sitios y personas, fotografía, mar, luna, noche, libros, risas y nostalgia, Oriente, Klimt, té y tazas para mi té, ron, canela, vainilla, chocolate, abrazos y besos...

Licencia

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. Todos los artículos etiquetados con el tag "fotos" son fotografías realizadas por la autora de este blog

ESTADÍSTICAS

Más o menos...
Free Counter
...
CURRENT MOON

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera